Mensaje del 20-5-1984 DE PRADO NUEVO (EL ESCORIAL):

LA VIRGEN:

"Id de pueblo en pueblo publicando el Evangelio, que vosotros también lo podéis hacer, hijos míos; no sólo las almas consagradas, porque la palabra de Dios se puede hablar por cualquiera de los humanos; cualquier humano puede hablar de Dios, hija mía, en cualquier lugar."

Para realizar esta labor, es necesario una formación adecuada. El camino es hacerlo en vuestras Parroquias, pero para los que no puedan o no tengan esta posibilidad, me permito publicar estas enseñanzas, que se irán completando con más datos sobre nuestra doctrina. PODEIS CONSULTAR LAS DUDAS   AQUÍ  
Que Dios os bendiga.

PISTAS HACIA LA FE (5/1)

Decíamos, que,

  • Es fenómeno de nuestro tiempo, que el hombre actual es antieclesial, y así, vemos,

    Que frente al católico (primer hombre),

    Y el ateo (segundo hombre),

    Surge el tercer hombre.

  • Es aquel que admite la Fe en Cristo, pero rechaza la Iglesia.

No vamos a mirar la problemática de los Ateos,

  • Que eso requeriría un estudio aparte,

  • Miraremos a los que se profesan cristianos, pero no aceptan la Iglesia.

Causas del origen de esta mentalidad antieclesial:

  • Una exaltación del valor del hombre, que elimina la necesidad de un intermediario entre él y Dios.

    Así, la Iglesia pierde sentido.

    Exaltación de la autonomía humana, que repele la autoridad de la Jerarquía.

    Tendencia al subjetivismo y libre examen.

    Necesidad de respuesta a los problemas de un mundo moderno,

  • Por lo que consideran a la Iglesia desfasada.

Como el problema del rechazo a la Iglesia es serio y grave,

  • Un hombre maduro, debe reflexionar seriamente.

    Debe preguntarse si conoce profundamente a la Iglesia, no superficialmente, sino profundamente:

    Su origen, su finalidad o razón de ser.

  • Lo más fundamental de su ser histórico.

Porque,

  • Puede ser que esté pidiendo a la Iglesia, unos fines que no son los suyos,

    O pide unos métodos, que contradice su finalidad.

    También debe preguntarse, si Dios exige al hombre, su pertenencia a la Iglesia.

  • Cuando tenga respuesta a estos interrogatorios, debe meditarlos, para no proceder, de modo irracional, al rechazar la Iglesia o ignorarla.


(SEGUIRÁ)